Quisiera ser

Quisiera saber cómo es vivir en las alturas,

que supone tener la cabeza alzada, la mirada de frente,

los hombros erguidos y firmes 

gracias a las pequeñas manos que te sostienen,

lamiéndose como pueden las heridas 

de los grilletes.

 

Me resulta difícil escribir sobre los hombres:

mi corazón encarna las dos caras de la luna.

He amado hasta enfermar;

me han mal-querido hasta enfermar.

Pensar en el Hombre es pensar en el Amor,

esa idea soterrada en el fondo de mi cráneo, 

que me come los huesos como una 

metástasis de la cordura.

 

De repente, ya no escucho a mi cara oculta.

Quisiera saber qué se siente 

al encarnar la fuerza, la luz de la razón, 

al ser amado incondicionalmente, 

elevado a la potencia de indispensable 

para llevar una vida plena,

al ser ídolo y razón de vida,

al no tener cara oculta como yo, 

pequeño y gris satélite

que pulir, perfeccionar, adaptar

para ti, que me nombras

y das vida con tu luz.

 

/Luna: "luminosa", "la que

ilumina"/

 

Quisiera no tener miedo de amar,

quisiera poder, segura, hablar,

quisiera ser mi propio astro;

quisiera tener el poder de ser,

a la vez, un girasol.


 

 

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