me han regalado flores que se van a morir

me han regalado un ramo de flores y solo puedo pensar en que se van a morir. Ya sé que lo van a hacer, y pronto, me genera angustia pensarlo; más bien, me genera angustia verlo, ser partícipe de ello y poder hacer poco al respecto.

Veo como el borde de los pétalos va amarilleando, cómo se tuercen las puntas hacia dentro, cada vez más resecas, cómo se va difuminando su olor. También sé que apreciamos las flores en parte precisamente porque su vida es breve, porque parece injusto que duren tan poquito en nuestros jarrones con lo bonitas que son. Tengo que amarlas muchomuchomucho antes de que se mueran. Y mientras las miro angustiada cada dos por tres me pregunto:

¿Les estoy poniendo suficiente agua? ¿He cortado bien los tallos unos 2 centímetros para que la absorban mejor? ¿Les está dando demasiada luz? ¿Demasiada poca? ¿Tienen los tallos suficiente espacio para crecer y expandirse y que los nuevos capullos salgan? ¿Las he mirado lo suficiente? ¿Las he olido lo suficiente? ¿Las he fotografiado lo suficiente? ¿He hablado lo suficiente de lo mucho que me gustan, de lo bien que sienta entrar a la habitación y verlas ahí, esperándome? ¿He aprovechado todo el tiempo que me han dado? ¿Las he cuidado bien? ¿Podría haber hecho algo para que vivieran más tiempo? ¿He sabido cuidar el amor que han simbolizado?

Tal es la angustia que doy la vuelta al disfrute y solo puedo pensar el lado negativo, me refugio en esa auto protección que proporciona elegir el rechazo antes que la pérdida: prefiero no tenerlas nunca, aunque me gusten mucho, que tenerlas y verlas morir lentamente en cuestión de dos semanas.

Los duelos toman caminos a veces caminos que no te esperas, y la culpa es una emoción muy flexible y porosa. Mañana una persona a la que quería mucho cumpliría años, pero no lo va a hacer, no lo hace desde hace ya siete. Y pese a saber que una hizo todo lo posible por exprimir el tiempo y el amor, también sé que nunca se sentirá suficiente. ¿Qué se hace con el sentimiento de injusticia, qué se hace con todo el amor que no se ha dado?

No hay nada que se pueda hacer ya en esta vida, solo me queda cambiar el agua a las flores todos los días, mimarlas todo lo que pueda, quizás intentar vivir sin tanta culpa y tanto miedo -al menos, de ese que te paraliza y te impide sentir cualquier otra cosa- pues al final esta angustia por el hecho de que eventualmente todo vaya a morir no hace sino alimentar la culpa que llegará cuando todo muera -te has pasado más tiempo pensando en que va a acabar esto que amas que en amarlo-

Al final, no hay suficiente angustia y ansiedad en el mundo que te vaya a preparar para el futuro. De momento, seguiré cambiando el agua a las flores hasta que no haya que hacerlo más.

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