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como el agua

Me duele estar despierta si estoy sobria yo no quiero sentir nada quiero olvidar olvidar olvidar olvidar olvidar y desprenderme no agarrarme no pisar el suelo no respirar ni  que nada me tape los huesos quiero no ser nada ni pájaro ni nenúfar quiero ser lo que  no es tierra bajo el césped o cenizas en el mar mejor es ser un líquido no tener manos ni  pies ni abrir los ojos siempre están demasiado  abiertos y todos ven lo grandes que son y lo ven qué grandes qué azules ¿o son grises?  no lo sé pero siempre miran airados se  acabó el dulce mirar sólo el mirar triste porque estoy muy triste o muy enfadada porque me he vuelto a despertar esta mañana y he pensado  en comerme un par de cajas de pastillas para qué para hacer a tu madre llorar y volver a  despertar al día siguiente volver a abrir los  ojos entre parches cables suero en la UCI en la cama sin que esté nevando ahí fuera pero  para qué seguir así dónde están ...

insecto

Por las noches se derrumba y me dice que fue culpa suya por quedarse callada a veces sufre de amnesia y altera los recuerdos, la comunicación no depende sólo de quién habla también del que escucha -Adriana ¿estás ahí? ¿Crees que es demasiado tarde? Le está creciendo un tumor por no acordarse de todo el daño que le hizo se piensa que todavía es una especie de ángel al que debe estar agradecida por haberla mirado, qué tontería se calló pero es normal ¿no te acuerdas de aquella vez que te dijeron que le gustabas a un chico y luego les viste riéndo a todos porque era una broma? Adriana no confía en nadie yo tampoco para ser sinceros no confío ni en ella de qué nos serviría a estas alturas no puede volver atrás y solucionarlo no hay nada que solucionar sólo espero que él tenga su propio Adrián lleno de remordimientos Adriana se convierte en un pequeño insecto desquiciado buscando cualquier luz cualquiera que sea y se estrella todas las veces contra ella y tengo qu...

puñales

Otra vez he abierto la boca y he escupido puñales debe ser lo que sienten todos cuando hablan conmigo todo duele soy de papel Adriana sabe que hablo, sabe que escribo, ella habla por mi cuando enmudezco y me voy muy lejos a otra parte donde nadie sabe hablar o en vez de palabras vomitan flores y no sapos y culebras como en aquel cuento, la chica guapa y calladita escupía flores yo siempre suelto bichos coronados con girnaldas porque quiero pensar que no soy solamente mala el caso es que Adriana quiere ser ella misma una flor y sus manos tienen huesos y músculo y piel no es el tejido fino de un pétalo una y otra vez, nos volvemos a hacer daño y me enfrento de nuevo al silencio odio el silencio porque escucho a todos pensar y me abruma y me callo ¡que hable ella! pero también se calla entonces estallo es que nadie entiende mis gestos es que a nadie le basta con mi mirada esa que tanto elogian dejadme callar, hacedme callar, no lo sé, pero si ella no contesta no o...

mamá perdona

Mamá, no sólo me gustan los suicidas. Me gustan, como a ti, los cantautores: los míos quizás lloran haber nacido, mientras que los tuyos lloran la patria; y tú lloras con ellos, en tu extraña conexión con Latinoamérica. Me gusta pensar que le cedo mi vida al pasado, y él se encarga de ponerle nombre a lo que no me atrevo a tocar. Y yo me veo en ellos, yo que no tuve voz, en el suicida siento mi garganta; en sus manos, mi historia. Tus cantautores cantan a la libertad, los míos y yo morimos en ella. Pero mamá, no quieres verlo, que yo he sido y soy como ellos, con peor pluma. No quieres ver, mamá, que aun estoy triste.

luz y horas

Me siento a verme marchar a lo lejos en el aire perdura lo observado, el espacio no sostuvo mi trémola mano; allí no había más que luz. Concédeme, tiempo, una segunda noche, el olor a gotas frescas. Cada cual respiraba su luz: tan sólo con los hechos se te capta. Mi cuerpo en la espera me abandona, naciendo cada vez en la hora abrupta, aquella que ha quedado despoblada. Estoy demasiado sola en el mundo. Declinan entonces las palabras, y es que al inclinarme sobre mí misma, puedo creer en las noches.

sacrificio y penitencia

Nunca fuiste de hablar demasiado Tu hábitat es el silencio te hice hueco para que vieneras y te fueras a tu antojo querias el mejor sitio, yo te di el hueco entre mis piernas. Querias ser dios, eras dios, aun lo eres cuando te quedas a dormir. Aún te rezo, cuando no tengo nada a lo que aferrarme, o cuando me aterra estar bien sin ti Siempre acudes, reluciente, y me ofreces tus brazos, me dejaste sin los míos Entonces soy un autómata a las órdenes de tu número Peregrinaje, sacrificio y penitencia Peregrinaje, sacrificio y penitencia Ningún altar es mejor que mi vida te di mi vida, en pequeños cachos te di lo mejor, te di todo mi tiempo porque tu nunca quisiste solo tener mi cuerpo. La devoción no es fácil sé que puedo conseguir un mejor templo, donde quepa tu magnificencia, tu misericordia, tu silenciosa voz,  la única que habla para mí  Siempre tuya, hasta que nos reunamos por última vez donde naciste, En el cementerio.

silencio y ahogos

He tratado de aprender nuevos idiomas Al principio era el cian y el amarillo, Después fueron las cuerdas y el martillo Y cuando el volumen rasca la superficie aserrada  Lo meto todo en una caja Cerrada con cinta aislante Como mis primeras mordazas solo creo en mi silencio Y que allí nazcan flores, que beberán la sangre Que allí llueva todo el año y no haya barcas Que se ahoguen las ondas que amenazan con dar forma Y se muera toda conexión eléctrica Solo creo en el silencio de mi mirada En su aterradora claustrofobia En su horizonte apátrida  Ahora solo rompo los colores, Ahora mis manos son mecánicas Creo que mis cosas ya no encajan El trastero no tiene puertas y colapsa Todo interior es en sí una cápsula  En ella vivo en el silencio Yo solo creo en el silencio En la palabra ahogada